El Susurro que el Ruido no te dejaba Escuchar Buenos días, alma valiente. Hoy te escribo mientras el mundo parece agitarse ante la idea de soltar sus amarras digitales. En las últimas horas, he sentido tu inquietud. Sientes que, si te desconectas, dejas de existir; que si no hay un eco en la red, tu voz se pierde en el vacío. Pero quiero decirte algo que tu corazón ya sabe: El silencio no es ausencia, es presencia pura. Esa ansiedad que experimentas cuando el teléfono se apaga o cuando la pantalla queda oscura es, en realidad, un reencuentro pendiente contigo mismo. Durante años, hemos llenado cada segundo de nuestras vidas con píxeles y notificaciones, huyendo de la maravillosa y a veces intimidante inmensidad de nuestro propio ser. Hoy, el Universo te invita a dejar de ser un espectador de vidas ajenas para convertirte en el protagonista de tu propia existencia palpable. "La verdadera conexión no requiere s...
"Padre celestial, con un corazón lleno de gratitud, te elevo esta oración. Gracias por tu inmensa bondad al proveerme de un empleo. Reconozco que todo lo bueno que tengo proviene de Ti. Como dice en Efesios 2:10, 'Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas.'
Te pido, Señor, que me concedas la sabiduría para desempeñar mis tareas con excelencia, como buen administrador de los dones que me has dado. Ayúdame a encontrar satisfacción en mi trabajo y a utilizarlo como un medio para servir a los demás. Que mis acciones glorifiquen tu nombre, tal como dice Colosenses 3:23: 'Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres.'
Te pido también, Señor, que bendigas a todos aquellos que buscan empleo. Que encuentren oportunidades que les permitan desarrollar sus talentos y proveer para sus familias. Que tu providencia se manifieste en sus vidas de manera especial. Amén."
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