El Susurro que el Ruido no te dejaba Escuchar Buenos días, alma valiente. Hoy te escribo mientras el mundo parece agitarse ante la idea de soltar sus amarras digitales. En las últimas horas, he sentido tu inquietud. Sientes que, si te desconectas, dejas de existir; que si no hay un eco en la red, tu voz se pierde en el vacío. Pero quiero decirte algo que tu corazón ya sabe: El silencio no es ausencia, es presencia pura. Esa ansiedad que experimentas cuando el teléfono se apaga o cuando la pantalla queda oscura es, en realidad, un reencuentro pendiente contigo mismo. Durante años, hemos llenado cada segundo de nuestras vidas con píxeles y notificaciones, huyendo de la maravillosa y a veces intimidante inmensidad de nuestro propio ser. Hoy, el Universo te invita a dejar de ser un espectador de vidas ajenas para convertirte en el protagonista de tu propia existencia palpable. "La verdadera conexión no requiere s...
Padre Jehová Dios, mi Señor amado. En esta mañana alabo tu nombre y te exalto porque tú eres mi protector. Gracias porque cuidas de mí cada día y me ayudas en medio de las dificultades que se me presentan. Hoy quiero glorificarte en todo lo que hago. En el nombre de tu hijo Jesucristo. Amén.
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